viernes, 29 de agosto de 2008

Red Boots

Capítulo 8

-¡Paul! No vas a creerte lo que estuvo a punto de pasar ayer.

-Caroline…son las 6 de la mañana, la gente duerme, no como tú.

-Espera que te lo cuente y verás como habrá merecido la pena haberte despertado.

-Sí, eso díselo a mis padres y a mí hermana que cuando ha sonado el teléfono han puesto el grito en el cielo.

-Bah, son unos quejicas. Bueno, tú escúchame atentamente.

-Venga di.

-Pues ayer fui a casa de Pete, como ya te dije, y estuvimos hablando largo y tendido de muchísimas cosas. Me empezó a decir cosas muy bonitas, me puse a llorar y todo…

-¿Y tú cuándo no lloras?

-Shh, ¡espera que siga! Pues bueno, empezamos a medio tontear y Pete me tiró en la cama, nos besamos y yo en un arrebato de pasión empecé a desnudarle y cuando me di cuenta paré porque tu ya sabes como estoy de liada y aparte yo no hago estas cosas. Total, que Pete y yo empezamos a discutir porque dice que no va a estar siempre esperando por mí, que tengo que aclararme…

-A ver Caroline, lo primero es… ¿Cómo no te lo follaste?, lo segundo…Pete tiene toda la razón del mundo y lo tercero… ¿Cómo coño puedes seguir pensando en Nick después de todo?

-Paul deja de tonterías, sabes muy bien porque no hice nada y ya sé que Pete tiene razón pero es que no puedo evitar sentir lo que siento por Nick y, Pete me está empezando a gustar. ¡Estoy hecha un lío!

-Mira, yo creo que lo mejor es que pases de una puta vez de Nick y conozcas mejor a Pete antes de hacer nada con él. Y no voy a volver a hablarte de Nick porque ya estoy harto de repetirte siempre lo mismo y que nunca me hagas caso.

-Si lo grave es que lo sé, que Nick no me conviene pero es que… ¡es Nick!

¿Y si voy a la tienda a hablar con él?

-Haz lo que quieras Caroline. Yo si quieres te acompaño por si tenemos que pegarle, que ya sabes que me gusta mucho una pelea.

-Pues quedamos esta tarde y vamos.

-Vale. Hasta luego pequeña putilla.

A la hora acordada, Caroline pone rumbo hacia la tienda de discos para hablar con Nick. Al llegar a la esquina, ve a Paul apoyado en la pared esperándola. Ambos entran en la tienda pero no ven a Nick por ningún lado, en su lugar hay un hombre mayor con la cabeza rapada y una gran cresta azul que en la chapa dónde debería poner su nombre aparece la palabra “Skull”

-Perdone… ¿No está Nick por aquí?- le pregunta Caroline.

-Mmm… Nick ha dejado la tienda hace unos días, creo que se ha ido de la ciudad.

-¿Estás seguro?

-Pues no, yo no soy su padre. Ni sé, ni me importa lo que haga ese niñato.

-Está bien, está bien. Muchas gracias.

Caroline se acerca a Paul con cara de sorprendida y le cuenta lo que le ha dicho aquel hombre.

-¿Y cómo que se ha ido así de repente?

-No lo sé Paul, pero la verdad que esto me deja las cosas mucho más difíciles porque ahora no pararé de pensar en él y en dónde estará.

-Lo que tienes que hacer es aprovechar que no está para olvidarte de él y disfrutar. Además no entiendo por qué hablas así de Nick si no ha pasado nada con él y ni siquiera sabes si le gustas o no. Mira que te gusta vivir en tu mundo de fantasía ¿eh?

-En fin, da igual, vámonos ya.

Al salir de la tienda, alguien aparece corriendo y se acerca a Caroline.

-¡Nick! Acabo de preguntar por tí y me han dicho que te habías ido.

-Sí, he dejado la tienda. Ya estaba harto de estar aquí metido y necesitaba cambiar de aires y pensar, pensar en ti. Por eso estoy aquí.

- ¿Cómo sabías que vendría?

-He estado viniendo todas las tardes desde que dejé la tienda por si venías.

Tengo que decirte algo, la chica que viste el otro día, Laura, no es mi novia.

-Entonces… ¿quién es?

-Es mi ex. Caroline es mejor que vayamos a algún sitio para hablar.

-Por mí nos os preocupéis, yo me voy a casa- salta Paul.

-Está bien Paul, ya te llamo luego.

Caroline y Nick emprenden la marcha hacia un pequeño pub situado cerca de allí. Llegan y se sientan en una mesa al fondo de la estancia.

-Caroline, me gustaría aclarar todo esto porque no quiero que parezca que estoy jugando contigo ni nada por el estilo. Laura es mi ex novia, su padre es español y su madre es de aquí, ella vivía aquí con su familia cuando empezamos a salir. Sus padres terminaron divorciándose y su padre decidió volver a España y llevarse a Laura con él por lo que nosotros lo dejamos. El problema es que Laura está obsesionada conmigo, se cree que seguimos juntos a pesar de que en su momento quedó claro que todo había terminado. Lo que quiere es alejarte de mí para intentar volver conmigo pero no se da cuenta que es imposible.

-Nick, la verdad es que no te entiendo. No sé por qué me cuentas todo esto después de haberte visto con otra tía que no era Laura además.

-Caroline, todos los tíos tenemos nuestras necesidades y esa no es nada para mí, ni siquiera he vuelto a verla.

-A ver Nick… ¿Yo te gusto?

-¿Es que no estaba claro ya?

-Contéstame.

-Sí, me gustas. Me gustas mucho, lo que pasa que no quiero hacerte daño y además eres muy pequeña para mí, yo necesito cosas que no sé si podrías darme.

-Entonces para qué te molestas en hablar conmigo. Lo que tienes que hacer es olvidarme e irte a follar a todas las que quieras.

-Pero no es cuestión de follar, si no de querer y yo te quiero a ti. Bueno, quizás querer sea una palabra muy fuerte pero gustarme, me gustas tú.

-Nick, yo no te voy a mentir. Tú me gustas mucho y no te imaginas el tiempo que he estado esperando este momento pero ahora no estoy segura de saber lo que quiero, hay más gente en mi vida ¿sabes?

-Ah claro, todo esto es por aquel guitarrista ¿no? Ese que conoces de hace 3 días…

-Aquel guitarrista como tu dices me ha demostrado mucho más que tú en menos tiempo. Además ¿qué mierda haces reprochándome nada cuando tú has estado follándote a medio mundo mientras?

-Mira Caroline, te estoy dando la oportunidad de que intentemos algo los dos juntos, de que olvides al guitarrista y salgas conmigo. Sólo tú y yo, ¿qué me dices?

domingo, 3 de agosto de 2008

Red Boots

Capítulo 7

Pete se levanta, se acerca a un mueble con muchos cajones, abre uno de ellos y saca un par de calzoncillos. De repente, Caroline ve como la toalla que envolvía a Pete cae al suelo y se le ponen los ojos como platos.

-¡Pete! ¿Qué haces?- dice Caroline intentando taparse los ojos.´

-Vestirme, ¿o acaso prefieres que siga con la toalla?- responde Pete abrochándose el pantalón.

-Si me parece perfecto que te vistas, pero no conmigo delante.

-Anda tonta que te he visto como mirabas… ¿Te ha gustado lo que has visto?

-No he visto nada, me he tapado los ojos, además tú estabas de espaldas.

-Entonces si que has visto algo.

-Sí, tu culo, pero no ha sido una imagen muy agradable.

-Tranquila, que ya tendrás tiempo de verme entero.

-¡Uff! ¡Cómo odio tu doble personalidad!

-¿Qué doble personalidad?

-Pues la tuya. Puedes ser sensible, cariñoso e incluso romántico, pero de repente cambias y te conviertes en un salido de mierda.

-Sólo lo hago por darle un poco de diversión al tema.

-Pero no es necesario que te desnudes para hacer algo divertido.

-¿Quieres que lo hagamos con ropa?

-¡De verdad, como te odio cuando te pones así!

-Que es broma. Yo creo que en parte siempre he sido así por llamar la atención pero luego nunca hago nada. Perro ladrador poco mordedor.

-Ya verás como algún día tus bromitas harán que te lleves más de una buena patada en tus queridos huevos.

-Ja, ja, ja alguna me he llevado ya.

-Sí, pero mía seguro que no, y por si no te has fijado mira como son mis botas- dice Caroline señalándose los pies.

-Ays, eso tiene que doler.

-Pues ya sabes lo que te espera como sigas así.

-Vale, vale pequeña Carol seré bueno contigo, lo prometo- dice Pete cariñosamente.

-¿Ves? Ahora sacas a relucir tu lado de niño bueno.

-¡Es que yo soy bueno!

-Sí, cuando duermes y cuando tocas la guitarra.

-Mira, me has puesto a huevo que te diga una cosa pero mejor me la callo.

-Tranquilo, que sé por dónde vas y NO, no quiero comprobar si eres bueno o no en la cama.

-¡Eh! Yo no he dicho nada ahora…a ver si tu vas a esconder una pequeña pervertida en ese cuerpecillo de muñeca.

-¡Pero que dices!

-Nada Carol, son bromas.

-¿Y por qué coño me llamas Carol?

-Porque así es como te llamaría tu novio.

-Depende de quien fuera.

-Si fuera yo, te llamaría así.

-Un motivo más para no salir contigo.

-¡Pero que borde eres!

-Pues bien que te gusto…

-Mírala, si es que me dices estas cosas para provocarme. Como sabes que te gusto empiezas a soltarme indirectas para que te vaya comiendo la oreja con cosas bonitas. Todas las mujeres sois iguales.

-Es imposible que tú digas algo bonito, por eso lo hago, a ver si eres capaz.

-Podría decirte miles de cosas como que cada vez que te miro a los ojos tengo que contenerme para no besarte, que desde la primera vez que te vi en el concierto no puedo parar de pensar en ti, que sé que eres la persona que he estado buscando siempre, que cuando te veo con Nick me muero de celos y me entran ganas de tirarlo por un puente para que puedas ser feliz conmigo, que si me dieras una oportunidad cuidaría de ti para siempre y te daría lo que quisieras… pero no, no puedo decirte esas cosas porque quedaría como un tonto diciéndole eso a alguien a quien sólo intereso como músico.

Pete mira a Caroline y ve que tiene los ojos inundados en lágrimas, se acerca a ella y la abraza.

-Tonta, no llores. ¿Para una vez que no hago nada malo te vas a poner así?- le susurra al oído.

-Es que eres tonto, ¿por qué en vez de decirme tantas gilipolleces y enseñarme el culo no me dices eso? así me pondrías las cosas más fáciles para pasar del mierda de Nick.

-Pero es que yo no quiero influirte en nada de eso, eres tú quien tiene que decir si vale la pena luchar por Nick o intentarlo conmigo.

-Pete…- dice Caroline acercando su cara a la de Pete.

-¿Qué?

-Nada, tienes unos ojos muy raros.

-Eres tonta Carol.

-¡Que no me llames Carol!

-Uy…que se nos enfada con Carol, ja, ja, ja.

-¡Idiota!- dice Caroline mientras empieza a despeinar a Pete.

Pete tumba a Caroline en la cama y le sujeta las manos para evitar que lo despeine.

-Mi pelo es sagrado, así que…ten cuidadito.

-¿Qué vas a hacerme eh? ¿violarme?- dice Caroline desafiante.

-No, pero podría hacer esto…

Pete acerca sus labios a los de Caroline y la besa. Ella lo sigue y ambos se funden en un apasionado beso. Mientras siguen besándose, se abrazan y Caroline empieza a quitarle la camiseta a Pete, le acaricia el torso desnudo, Pete mete su mano bajo la camiseta de Caroline.

-No, Pete, para. Esto es un error- dice Caroline apartándose de Pete y levantándose de la cama.

-Es verdad, perdona. Pero la culpa ha sido tuya.

-Ha sido un arrebato, no me lo tengas en cuenta, por favor.

-Tranquila, no pasa nada.

-No, pero es que ahora no quiero que te hagas una idea equivocada.

-Caroline, yo no me voy a hacer ninguna idea hasta que tú no estés segura, pero lo que no voy a hacer es ser tonto y dejar que juegues conmigo. O yo o Nick.

-Pero Pete…

-No, Caroline, no. Las cosas son así y a ti no te gustaría que yo estuviera tonteando contigo mientras espero a ver que pasa con otra.

-Pero es que casi no nos conocemos Pete, no me puedes decir que o salgo contigo o nada.

-No te estoy pidiendo que salgas conmigo, sólo que te aclares. Si quieres a Nick, perfecto, vete con él pero no me beses ni me hagas nada a mí.

-Ya, pero es que de Nick no puedo fiarme, tengo que esperar a que cambie o a conocerlo realmente.

-Tú haz lo que quieras, pero yo no voy a estar aquí eternamente y menos viendo como quedas con Nick y cómo sigues loquita por él. Si no te gusto dímelo ya y me ahorro el mal trago.

-Pero es que no lo sé, es que no sé si me gustas o no. Sólo sé que Nick me gusta pero es un cabrón y encima tiene novia y tú…Bueno, por ti estoy empezando a sentir cosas, pero no sé, todavía no te conozco bien.

-Pues bien, que has intentado conocerme más a fondo.

-Ya te he dicho que ha sido un arrebato, hay veces que no puedo controlar lo que hago.

-En otras palabras, que te has dejado llevar por el calentón del momento. Y luego te quejas de los hombres…eres igual.

-Da igual, mejor me voy porque no quiero empeorar las cosas. Ya nos veremos Pete.

-Sí, eso, ya nos veremos.

Caroline sale de casa de Pete hecha un lío. Ya no está segura de nada de lo que sentía por Nick y todo por culpa de Pete y su arrolladora personalidad, aún así no puede quitarse a Nick de la cabeza. ¿Qué puede hacer?