Capítulo 1
Eran las 5 de la tarde y llovía, pero a pesar de eso, todas las calles estaban atestadas de gente. En una esquina se encontraba Caroline, completamente empapada, esperando a que su tienda de discos favorita (Red Boots) abriera. Como siempre, había olvidado su paraguas, o más bien, lo había dejado en casa a propósito para poder mojarse, le encantaba poder andar bajo la lluvia sin paraguas. Mientras esperaba, Carolina estaba pensando en Nick, el dependiente de Red Boots y por el que Carolina siente cierta atracción. Lo conoció hace un año, cuando el empezó a trabajar en la tienda, ella iba a comprar un disco de los Sex Pistols y al entrar lo vio colocando un montón de pósters, se acercó y Nick le lanzó una de sus maravillosas sonrisas mientras le preguntaba si necesitaba algo. Caroline, que no pudo evitar poner cara de tonta, le pidió el disco que buscaba, al oírlo, a Nick se le iluminó la cara, le encantaban los Sex Pistols y en seguida, se interesó por los gustos musicales de Caroline. A partir de ese día, cada vez que Caroline va a la tienda, ella y Nick se ponen a charlar de música mientras Caroline se aguanta las ganas de besarle.
-¡Ey Caroline! ¡Tú por aquí de nuevo!
-¡Hola Nick!
Nick empieza a abrir la tienda mientras Caroline se pone bien el pelo que está todo mojado.
-Uff, menudo día hace hoy ¿no?
-Si bueno…a mí me gustan los días de lluvia- dice ella.
-No, si a mí también pero estoy harto de esta ciudad tan oscura.
-Oye…-dice ella sonrojándose- ¿te gustaría ir luego a un concierto?
-¿Quién toca?
-Pues… si te digo la verdad ni idea, je, je, pero tiene pinta de estar bien por lo que me han contado.
-Ja, ja, ja ¿Seguro? ¿No me llevarás a ver el típico grupito de quinceañeras?
-¿Eso quiere decir que aceptas?
-Sí, claro- dice Nixk dedicándole una gran sonrisa.
Caroline, en un ataque de locura, le da un beso en la mejilla a Nick y empieza a reírse tontamente. Nick se queda mirándola y le dice:
-¡Eh!, ¡eh!, que no es para tanto, sólo es un concierto.
-Ya pero tú sabes lo que me gusta a mí la música- le contesta Caroline intentando disimular.
Por fin Nick abre la tienda y Caroline entra, coge el disco que quería y al ir a pagar le dice a Nick que irá a la tienda a la hora de cerrar para buscarlo e ir al concierto.
Tras esto, Caroline sale corriendo hacia casa a pesar de que está diluviando y las calles resbalan.
Al llegar a casa, llama a su mejor amigo Paul para contárselo.
-¿Pero en serio que ha aceptado? Si tu sólo tienes 17 años y el va para 21- le dice Paul.
-Sí, sí, de verdad, me ha dicho que sí.
-¡Bah! Ese está más loco que yo, que ya es decir.
-Paul, lo tuyo es distinto, tu estás enfermo y además… ¡el no está loco!
-Bueno, bueno… y típica pregunta que tú en la vida te harías: ¿qué vas a ponerte?
-¡Coño! ¡Es verdad! No lo había pensado, pero bueno lo primero que vea por aquí me pondré.
-Tu ponte putilla que este tiene pinta de…
-¡No! Nick no es así…-dice Caroline sonrojándose.
-Sí, sí…eso te crees tú.
-Oye Paul tengo que colgarte, voy a ver que hago con mi pelo.
-Está bien, y si quieres pásate por mi casa que mi madre te dará condones.
-¡Ja! Tú tan gracioso como siempre. Adiós anda…
-¡Adiós y suerte! Pásatelo bien por mí también ya que yo no puedo ir…puto médico.
Caroline cuelga y se tira en la cama, empieza a pensar en como será la cita. Se imagina cerca de Nick, él cogiéndole la mano, sonriéndole… en ese momento mira el reloj y son ya más de las 7.
-¡Mierda! Nick sale a las 8 y tengo que arreglarme…
Como de costumbre, deja todo para última hora pero una hora es suficiente para ella. A las ocho menos veinte ya está saliendo de su casa en dirección a Red Boots. Lleva la falda negra medio rota que tanto le gusta, su camiseta cortada y arreglada por ella de The Cure y sus viejas New Rock negras.
Al tiempo que camina, su larga y negra melena ondea al viento y ella se quita el flequillo de la cara, siempre le molesta el flequillo. Empieza a chispear y como de costumbre el paraguas está decorando el paragüero de su casa.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario